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Cómo escapar de un ambiente de trabajo tóxico

Los ambientes de trabajo tóxicos son tan variados que no es fácil comparar unos con otros y saber si se tratan de lo mismo. En ocasiones es incluso complicado identificar si el problema es que el entorno laboral en el que te desempeñas es tóxico, especialmente cuando tus jefes o compañeros pretenden convencerte de que la percepción es solamente tuya. En cualquier caso, cada uno de nosotros pasa una parte considerable del día en el trabajo; y sumar experiencias negativas o incómodas en cadena es el síntoma más evidente de que tu ambiente de trabajo es tóxico.

 

A menudo, el hecho que detona la bomba es la pasividad de los altos mandos ante situaciones de abuso. Una vez que, como empleado, se detecta una actuación que no es tolerable o una situación penosa que se repite constantemente, denunciarlo ante los puestos con más capacidad de decisión puede ser un paso difícil; si estos no responden de manera adecuada, la confianza del profesional en toda la estructura de la compañía se desploma en un abrir y cerrar de ojos.

sumar experiencias negativas o incómodas en cadena es el síntoma más evidente de que algo está fallando

Evidentemente, no toda experiencia negativa supone que estés trabajando en un ambiente pernicioso. Por ejemplo, si en una discusión de trabajo surge un conflicto, puede contaminar el día entero entre dos compañeros con caras largas, malas respuestas y una palabra más alta que otra; pero si esta situación se alarga más allá de un desencuentro puntual y se convierte en una costumbre, puede desembocar en un problema que invada incluso tu vida personal.

 

Da igual que sea un problema grave – como acoso laboral o sexual -, un ninguneo deliberado hacia tus capacidades, un exceso de confianza de tu jefe o un ambiente enrarecido con constantes rencillas y bandos, aunque ni siquiera estés involucrado. Si crees que tu desarrollo profesional sufre constantes zancadillas por culpa de lo que rodea a tu actividad y estás decidido a huir, no te plantees echar marcha atrás.

no toda experiencia negativa supone que estés trabajando en un ambiente pernicioso

Para empezar, es importante que no te centres en los pensamientos negativos, como “dejar el trabajo en este momento es una locura” o “¿Qué pasará si no encuentro una buena alternativa pronto?”. En lugar de provocarte una importante dosis de ansiedad poniendo el foco en los temores, piensa en todo lo que podrías ganar cuando te alejes de un ambiente nocivo: a fin de cuentas, si el entorno de trabajo es lo suficientemente tóxico como para abandonar, cualquier futuro que venga será mejor.

 

Si la situación es muy evidente, incluso si el flujo de toxicidad está especialmente dirigido hacia ti, probablemente no seas el único que se está planteando la fuga a parajes más amables. No pongas tus cartas boca arriba ante cualquiera, pero mantén los ojos abiertos y no pierdas la oportunidad de apoyarte en aquellos compañeros que están pasando por lo mismo que tú. Seguro que has escuchado millones de veces que la unión hace la fuerza: pues es totalmente cierto. Tener una persona sobre la que contrastar visiones te ayudará emocionalmente y te empujará a tomar una decisión de manera mucho más racional y no solo motivada por el cansancio o el malestar.

Si crees que tu desarrollo profesional sufre constantes zancadillas por culpa de lo que rodea a tu actividad y estás decidido a huir, no te plantees echar marcha atrás.

Una vez que debas comunicar tu decisión de marcharte , valora si es importante para ti mantener una buena relación con la empresa que estás a punto de dejar: es posible que no quieras hacer una estrategia de tierra quemada, así que sé cortés y agradece la oportunidad que el puesto que ocupaste y la compañía te han ofrecido hasta el momento; eso sí, no deberías ser excesivamente complaciente y dar a entender que tu marcha está motivada por algo exclusivamente personal. Deben ser conscientes de que están permitiendo un ambiente nocivo que invita a escapar a las personas que desarrollan su profesión, por lo que dejarás claro que eres consciente del problema, ayudarás a la empresa a corregir la actitud que provoca un mal ambiente y, posiblemente, colaborarás a que las personas que continúan tenga un porvenir más prometedor que el que has experimentado.

 

Pero, ¿qué pasa después? Es habitual que en las entrevistas de trabajado que tengas a continuación surja la dichosa pregunta: “¿Por qué abandonaste tu anterior puesto de trabajo?”. Ante todo, deja claro que hiciste lo correcto: sin dar demasiados detalles, debes transmitir que tu experiencia en la compañía no te estaba aportando absolutamente nada, y que probar suerte en otros sitios es un riesgo que tomaste porque estabas seguro de que solo podías crecer fuera. No es ningún crimen dejar un trabajo, aún si no tienes ninguna alternativa en el horizonte: es más, es una opción valiente que demuestra que valoras tus habilidades, que conoces tus capacidades y que eres mucho más ambicioso para que un sueldo sea todo el incentivo que recibes por trabajar.

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¿Quién es el Oficial de Cumplimiento?

Por. Fernando Sentíes

Director de  AMITAI y Presidente de AMPEC.

 

Probablemente usted ha escuchado hablar, o leído acerca del “Oficial de Cumplimiento”, una figura cada día más común en México, sin embargo esta figura dentro de las empresas no es nueva, sus antecedentes se remontan a los años 90 en los Estados Unidos[1], cuando las empresas y el gobierno se dieron cuenta de la necesidad de un área de la empresa que ayudara a balancear los valores que se contraponen en la empresa, de rentabilidad e interés propio, con los valores de confianza y beneficio mutuo con la sociedad.

 

Si me limitara a describir las funciones del mal llamado Oficial de Cumplimiento, con este párrafo bastaría, pues el perfil sería más o menos el siguiente: “Se solicita abogado/contador/auditor especialista en leyes relacionadas con “X” industria. Con cinco años de experiencia en empresas del ramo. Sus funciones serían, asegurar el cumplimiento normativo de la empresa para prevenir riesgos corporativos tales como sanciones y multas”.

 

Sin embargo, es de llamar la atención que en los programas de certificación de oficiales de cumplimiento, tanto en México como en Estados Unidos, incluyen la palabra “Ética” como parte del puesto y del perfil. Así, el perfil del egresado de dichos programas se espera  sea un “Oficial de Ética y Cumplimiento” y esta palabra, “ética” que a veces es tan difícil de definir, hace toda la diferencia en el enfoque, en el alcance del puesto y por supuesto en las funciones.

 

El Oficial de Ética y Cumplimiento, debe estar preparado profesionalmente para una función gerencial de coordinación transversal a través de la empresa, pues a diferencia del Oficial de Cumplimiento, que hace más labores de supervisión e inspección interna, lo que se espera de esta persona, independientemente de su ubicación dentro de la estructura de la empresa, es lo siguiente:

  • Desarrollo y análisis de políticas corporativas que prevengan, reduzcan y mitiguen probables riesgos para la empresa.
  • Elabore, junto con las áreas especializadas, mapas de riesgos para una gestión adecuada de los mismos.
  • Lleve a cabo encuestas de cultura laboral que permitan identificar áreas de riesgo, y le permitan proponer políticas tendientes a elevar la cultura ética dentro de la empresa.
  • Implementar y supervisar programas de capacitación tendientes a elevar la cultura ética organizacional en diversos temas relevantes para la empresa.
  • Supervisar y/o llevar a cabo investigaciones de denuncias de actos de falta de probidad o ilegalidad.
  • Coordinar un plan de contingencia en caso de alguna violación o investigación por parte de alguna autoridad. Etc.

 

Como vemos, este perfil es significativamente diferente al de el oficial de cumplimiento, y require un conjunto de habilidades diferentes.

Adam Smith, el economista Inglés considerado como el padre del capitalismo, en su defensa por el Sistema de Mercado, establecía como fundamento para el efectivo funcionamiento del capitalismo, la capacidad de las empresas de auto-regularse. Y como dice Keith T. Darcy[2], las empresas han fallado en repetidas ocasiones en esta capacidad de auto regulación.

 

La figura de esta posición en las empresas, se está volviendo de vital importancia, pues vemos que los escándalos por actos de corrupción o de falta de probidad en las empresas, causan daños incalculables a las empresas, aun cuando estos no se prueben o las empresas sean las víctimas de estos actos al interior de la misma, con conocimiento y voluntad de sus directivos o sin ella. El resultado es el mismo, la empresa sufre de daños, tanto económicos y peor aún, daño reputacional.  Así tenemos casos como el de Walmart, que fue acusada de dar sobornos a oficiales mexicanos para sus planes de expansion, pero nunca fueron probados por la autoridad que la investigó en E.U. (DOJ)[3]. De igual manera, la empresa Mexicana La Costeña, cuando un empleado publicó en redes sociales una fotografía de un empleado orinando en los chiles en la línea de producción. En otros casos, escándalos recientes donde directivos de empresas como Uber, VW o Wells fargo, o algunos más cercanos a nosotros, el caso de Odebrecht, y cientos de empresas fantasma que han servido para corromper y dañar, tanto al país, como a las mismas empresas. Todos estos y muchos escándalos más evidencian la necesidad de tener programas de ética y cumplimiento, no solo de cumplimiento, en las empresas.

 

De lo anterior se desprenden conlcusiones lógicas de beneficios implícitos para las empresas de tener a un oficial de ética y cumplimiento:

  1. Reducir riesgos económicos directos e indirectos
  2. Prevenir el daño reputacional
  3. Ayuda a la sustentabilidad a largo plazo
  4. Mejora las probabilidades de éxito en el Mercado
  5. Eleva la productividad
[1] Business and Compliance Magazine. The Effective Practitioner. Ethics and Compliance: The Birth of a Profession. Keith T. Darcy. 2013.
[2] Business and Compliance Magazine. The Effective Practitioner. Ethics and Compliance: The Birth of a Profession. Keith T. Darcy. 2013.
[3] https://www.reuters.com/article/us-walmart-mexico-ruling/wal-mart-wins-dismissal-of-mexico-bribery-lawsuit-idUSKCN0Y42HP
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¿Podemos hablar de la ética en el futuro del trabajo?

¿Dónde está la línea ética en el futuro del entorno laboral y más importante aún, desde dónde se estable? Porque definitivamente se está moviendo.

 

En el pasado, poníamos nuestra privacidad en un pedestal, separábamos nuestra vida personal de la laboral y nuestra información personal era bastante privada, hoy en día la tecnología sigue nuestra ubicación, preferencias y comportamiento hasta el punto que puede predecir a dónde nos dirigiremos, qué desearemos y qué nos gustará.

 

La tecnología ha disuelto muchos de los límites entre el hogar y el trabajo

 

Nuestros cerebros tienen una forma muy clara y subliminal de normalizar casi cualquier cosa a la que estamos expuestos si lo experimentamos lo suficiente, incluso si no nos gusta, basta con ver cómo las normas sociales han evolucionado en los últimos cincuenta años: en el pasado un adolescente renunciaba instintivamente a su asiento en el autobús para cederlo a un anciano, los hombres usaban corbata, las mujeres nunca se retocaban el maquillaje en público y nadie mentía delante de una autoridad, hoy en día, estos aspectos de la etiqueta social han cambiado significativamente; algunos para bien, otros para mal, hoy se aplican nuevas normas.

 

Igualmente, el lugar de trabajo es un entorno muy diferente al que solía ser, mucho mejor, más seguro, más estimulante, más colaborativo, pero ha habido cambios profundos, nuestros días de trabajo son más largos, la tecnología ha disuelto muchos de los límites entre el hogar y el trabajo y se espera que seamos más autosuficientes y productivos que nunca.

 

Cuando tus dispositivos inteligentes estén registrando e informando datos sobre tu paradero, salud, estado de ánimo, interacciones y hábitos diarios, a tu gerente, área de RRHH y organización: ¿te parecerá inquietante? ¿Lo considerarás invasivo? Quizás ahora, ¿pero luego? Cuándo la acumulación constante de hechos sobre ti parece una realidad inevitable en un mundo que está conectado a todo y que nunca duerme ¿Cuál será la nueva norma?

 

Uno de los desafíos más estratégicos que los líderes empresariales y de recursos humanos deben enfrentar en el futuro del entorno laboral es cómo continuarán utilizando la tecnología para permitir y respaldar el desempeño y liberar el potencial de una manera que involucre a los trabajadores en lugar de alienarlos.

 

¿Dónde está la línea entre humanizar la tecnología y digitalizar a la humanidad?

 

A medida que continuamos desarrollando aplicaciones y plataformas que mejoran la experiencia del usuario, diseñamos robots que se ven y actúan cada vez más como humanos, y aumentamos nuestros cuerpos y cerebros con piezas de alto rendimiento y nanotecnologías, ¿qué significará aumentar la productividad en el lugar de trabajo y quién decidirá los nuevos estándares?

 

el riesgo de que la velocidad de la tecnología supere las protecciones que amparan los derechos y la privacidad de los empleados, es alta.

 

Hay tantos avances emocionantes en ciencia y tecnología que surgen todos los días. Las oportunidades increíbles y los desafíos potencialmente perturbadores que plantean, se avecinan en un futuro no muy lejano. Pero las conversaciones estratégicas sobre su impacto, sus ramificaciones sociales y éticas y su manifestación en el lugar de trabajo no están sucediendo.

 

En 2018, el diálogo sobre el compromiso y la productividad de los empleados debe incluir un enfoque en las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías en el lugar de trabajo, y los parámetros éticos en torno a los cuales deben evaluarse. Si no se aborda, el riesgo de que la velocidad de la tecnología supere las protecciones que amparan los derechos y la privacidad de los empleados, es alta.

 

¿Recursos Humanos está preparado para iniciar y liderar este diálogo?

 

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7 Hábitos de los Líderes que Inspiran Lealtad

Los trabajadores modernos ahora son menos propensos que nunca a permanecer en una sola compañía por largos períodos de tiempo. Pero esa fugacidad no significa que la lealtad en sí misma haya perdido su valor; al contrario, se ha convertido en un recurso aún más valioso. Algunas organizaciones y líderes aún se destacan por cultivar una lealtad notable dentro de sus equipos. Aquí hay siete hábitos clave que los ayudan en inspirar lealtad en sus colaboradores:

 

1. SON AUTÉNTICOS

A nadie le gusta trabajar para alguien falso. En las últimas décadas, era común que los empleados tolerasen a los líderes poco sinceros e ineficaces. En la actualidad, las generaciones más jóvenes están menos dispuestas a trabajar para jefes a los que les tiene poco respeto. Esto está dando mayor importancia a la autenticidad. El líder tiene que ser la misma persona para su personal, superiores, clientes y socios.

 

2. SIRVEN A SUS COLABORADORES

Los líderes que inspiran lealtad real ven su rol como motivador y potenciador del crecimiento laboral de aquellos a quienes lideran. Ven a los miembros de su equipo como algo más que personas que lo ayudan en el cumplimento de sus objetivos particulares.

En cambio, encuentran significado y propósito en sacar lo mejor de sus empleados. El éxito es una cuestión de la cantidad de personas con talento que han ayudado a crecer y avanzar en la organización.

Los líderes que inspiran lealtad real ven su rol como motivador y potenciador del crecimiento laboral de aquellos a quienes lideran.

3. AYUDAN A SUS EMPLEADOS A DESARROLLARSE PROFESIONALMENTE

No puedes inspirar lealtad genuina si no estás dispuesto a ser un mentor. Los mejores líderes están en continua búsqueda de formas de ayudar a su personal a desarrollarse, no solo en el lugar de trabajo, sino también en áreas de sus vidas personales. Uno de los mayores impulsores de la alta rotación de personal es la creencia de que hay mejores oportunidades de desarrollo profesional en otro sitio. Si los empleados que son leales a sus compañías sienten lo contrario, es en gran parte gracias a sus gerentes.

Los líderes inspioradores son abiertos y transparentes sobre lo que creen

4. CONFÍAN EN LOS MIEMBROS DE SU EQUIPO Y LO DEMUESTRAN

Los líderes inspiradores impulsan al personal a ir más allá de su zona de confort y están ahí para apoyarlos. Armados con la confianza de su líder, los miembros del equipo son más aptos para asumir desafíos y arriesgarse. Pero no se puede generar lealtad real, simplemente diciéndole a sus empleados que confía en ellos. Necesita ser respaldado por acciones. Los empleados que saben que sus líderes los respaldan no solo enfrentarán desafíos más audaces, sino que serán más firmes incluso cuando tropiecen o cuando las cosas se pongan difíciles.

 

5. COMPARTEN SUS VALORES E IDEAS

Los líderes inspiradores son abiertos y transparentes sobre lo que creen. Comparten sus ideas abierta y entusiastamente en cada oportunidad que tienen. Los miembros de su equipo nunca tienen que adivinar de dónde vienen. Esos líderes dejan en claro lo que se necesita para tener éxito en la organización y explican a dónde ven que se proyecta la empresa.

Tampoco tienen miedo de que se demuestre que están equivocados, el punto es mantener un diálogo regular y significativo, no ganar una discusión. Su energía positiva y su creencia en aquellos con quienes trabajan es contagiosa y aumenta la energía de todos.

 

6. SIEMPRE MUESTRAN INICIATIVA

Independientemente del puesto que ocupen, los líderes inspiradores aprovechan la oportunidad de trabajar junto a todos aquellos a quienes supervisan. Ninguna tarea o proyecto está muy por debajo de ellos para ayudar. Si se produce una emergencia, los líderes que inspiran son los primeros en la escena, ofreciendo lo que sea necesario para hacer el trabajo. No esperan que nadie haga una tarea que ellos mismos no están dispuestos a hacer.

Cultivar la lealtad requiere conocer a sus empleados como personas.

7. ESTÁN GENUINAMENTE INTERESADOS EN LA VIDA DE LOS EMPLEADOS

Hable con cualquier líder que inspire lealtad y podrá compartir una gran cantidad de información sobre cada uno de los miembros de su equipo, no solo sobre su historial de rendimiento, sino también sobre sus familias, pasatiempos e intereses fuera del lugar de trabajo. Cultivar la lealtad requiere conocer a sus empleados como personas. Los líderes que lo hacen bien son plenamente conscientes de que las vidas de los miembros de su equipo tienen un impacto en su trabajo de muchas maneras. Respaldar las necesidades personales de sus empleados es una de las mejores formas de garantizar que estarán allí cuando usted y la compañía más lo necesiten.

No puedes inspirar lealtad genuina si no estás dispuesto a ser el mentor de alguien.

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7 Señales de Que No eres tan Ético Como Crees

La mayoría de las personas juzga su propia ética más indulgentemente que la de los demás. ¿Haces lo mismo? He aquí cómo averiguarlo.

¿Crees tener una ética fuerte? Probablemente pienses que sí. Casi todos responden “sí” a esta pregunta. Si estás muy seguro de tu afirmación, quizás tengas un problema.

“El comentario que escuchamos con más frecuencia es: ‘Soy ético, son todos los demás quienes me preocupan’. Esto no puede ser cierto para todos “, dice Mark Pastin, CEO del Consejo de Organizaciones Éticas. Ha pasado los últimos 30 años asesorando a empresas y gobiernos sobre ética.

Pastin dice que la mayoría de las personas son demasiado indulgentes al considerar su propia ética. “Es uno de los campos de origen del autoengaño”. Esto es especialmente peligroso para alguien que dirige una pequeña empresa. “Las pequeñas empresas son juzgadas por su carácter más que las grandes empresas. La mayoría de las personas entiende que la forma en que se comporta una empresa pequeña refleja claramente a quien la lidera”.

“Están buscando crear una cultura sostenible que evite acciones poco éticas en el futuro. Las pequeñas empresas son especialmente vulnerables cuando cometen un error ético”

Antes de que eso suceda, vale la pena tomarse unos minutos para pensar en las siete preguntas que plantea Pastin.

 

1. ¿Tus acciones coinciden con tus pensamientos?

Así es como la mayoría de la gente tiende a liberarse, dice Pastin: te juzgas por tus pensamientos e intenciones en lugar de por lo que realmente haces. “Lo más importante es juzgar tu propia ética de la misma manera que juzgarías la de otra persona, lo cual es por su comportamiento. Particularmente en situaciones en las que no es fácil hacer lo correcto”. Las personas son víctimas de lo que los antiguos griegos llamaban akrasia, que Pastin define como “saber lo mejor, pero hacer lo peor”.

¿Su consejo? “Mira tu propio comportamiento y piensa cómo evaluarías a alguien más que hizo las mismas cosas”.

 

2. ¿Cómo premias la lealtad?

La lealtad, dice Pastin, es un interesante caso de medida ética. La mayoría de las personas y empresas afirman que valoran la lealtad, pero como en la pregunta No. 1, sus acciones muestran una historia diferente. “Las personas que dicen que son leales pueden estar trabajando para una compañía que los desarrolló y los trajo, pero si obtienen una oferta un poco mejor, se van”, dice. “Y a las empresas, si su primera acción cuando las cosas van mal es despedir gente, es mejor que mantengan la boca cerrada respecto a la lealtad”.

“En las empresas más pequeñas, los directores generales deben tener mucho cuidado con lo que dicen”

3. ¿Cómo manejas a los “soplones”?

“Cuando alguien habla para identificar un problema, el instinto inmediato es lastimar a esa persona”, dice Pastin. “Así que protege a los empleados que te traen problemas importantes. Asegúrate de que no haya represalias. Aprende a amar a los denunciantes“.

El otro desafío es crear un entorno en el que los empleados se sientan seguros planteando problemas , a pesar de que habrá ocasiones en que desearía no haberlo hecho. “Cuando les dices a los empleados, ‘queremos escuchar tus preocupaciones‘, debes estar preparado para que 99 de cada 100 de ellos no lo hagan”, dice. “Podrías obtener uno de cada 100 que cambiará el futuro de la empresa. Por lo tanto, debes escuchar todos los comentarios, aunque algunos de ellos no serán muy divertidos”.

 

4. ¿Prometes excesivamente?

“En las empresas más pequeñas, los directores generales deben tener mucho cuidado con lo que dicen”, dice Pastin. “Si dicen una cosa y hacen otra cosa, no pueden esconderse de ella. Si se comprometen demasiado o exageran en lo que dicen, serán reconvenidos”.

“Usualmente demuestras quién eres realmente a las personas a las que pagas”

5. ¿Cuántos negocios obtienes por el “voz a voz”?

A menudo se le pregunta a Pastin si una fuerte ética confiere una ventaja comercial. Aunque no hay una respuesta simple, por lo general se dice que una ética fuerte conduce a una buena reputación. Hacer crecer tu negocio por el “voz a voz” o por referidos es una de los mejores indicadores de que tu reputación es sólida.

 

6. ¿Cómo tratas a tus proveedores?

La mayoría de las empresas se centran en los clientes. Después de todo, ellos son los que pagan las cuentas. Pero, ¿cómo tratas a las personas y las empresas cuando eres el cliente? ¿Pagas tus cuentas a tiempo? Si no puedes, ¿te pones en contacto para explicarles y hacerles saber cuándo esperar un pago? “¿Qué rostro ético presentas al mundo? Probablemente tus proveedores lo conozcan mejor”, dice Pastin. “Usualmente demuestras quién eres realmente a las personas a las que pagas”.

“Cuando hay malas noticias, necesitas señalar algo negativo, o tomar una acción negativa, tu disposición a asumir las consecuencias es una buena medida de tu ética”

7. ¿Cómo informas las malas noticias?

Si necesitas disciplinar a un empleado o por alguna causa despedir a alguien, ¿lo haces tu mismo? ¿das las noticias tú mismo? ¿Cara a cara o por correo electrónico? ¿O se lo entregas a una persona de Recursos Humanos u otro gerente? “Cuando hay malas noticias, necesitas señalar algo negativo, o tomar una acción negativa, tu disposición a asumir las consecuencias es una buena medida de tu ética”, dice Pastin.

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Elementos Clave de una Ética Laboral Fuerte

¿Alguna vez has intentado hacer negocios con alguien a quien no parece gustarle su trabajo, o peor aún, que no parece importarle en absoluto? Quizá no hayas vuelto a buscar a esa persona porque no te gustó la forma en que te trató, o tal vez su actitud te generó desconfianza.

Cuando eres propietario de un negocio, la “mala publicidad” de este tipo puede afectar profundamente tu reputación. La solución es promover y mantener una ética laboral sólida. Una ética laboral fuerte te preparará a ti y a tus empleados para enfrentar los retos venideros, les permitirá ser la mejor cara de su negocio y mantenerse en una posición ventajosa.

 

Estos son siete componentes clave de una ética laboral sólida como una roca:

 

1. Profesionalismo

Ser profesional lo incluye todo, desde cómo te vistes y te presentas ante los demás hasta la forma en que tratas a la gente. El profesionalismo es un concepto muy amplio, tan amplio, que engloba todos los conceptos que enlistaremos a continuación.

 

2. Respeto

Aunque te encuentres bajo presión, no pierdas la gracia: sin importar qué tan cercano esté el plazo de entrega o qué tan calientes estén los ánimos, siempre mantente calmado y diplomático. Ya sea que estés tratando con un cliente, en una reunión con un colaborador o con compañeros de trabajo, haz lo posible por respetar las opiniones de todos.

 

3. Fiabilidad

Cumple siempre tu palabra. Llega a las citas a tiempo y preparado, y entrega tu trabajo en tiempo y forma. Haz que tu reputación como alguien fiable te preceda; demuestra a tus clientes, consumidores y colegas que pueden confiar en que harás lo que dices que harás. En un entorno de incertidumbre, tus clientes, colegas y socios apreciarán la estabilidad que representas.

 

4. Dedicación

No te detengas hasta que termines tu trabajo, y hasta que lo termines bien. Que “suficientemente bien” no sea suficiente para ti y tu equipo. Haz que tu objetivo sea sobresalir en todo lo que haces, sin importar que para ello tengas que trabajar horas extra y prestar atención al detalle más ínfimo. Conságrate a la excelencia. Tu pasión se reflejará en tus resultados.

 

5. Determinación

No dejes que los obstáculos te detengan; abraza los retos con entusiasmo, como un montañista que asciende cada vez más hasta alcanzar su meta. Tu trabajo como es resolver los problemas de tus clientes, por lo que debes buscar hacerlo de maneras cada vez más innovadoras. Sigue adelante con propósito y resiliencia, sin importar qué tan lejos debas ir.

 

6. Rendición de Cuentas

Hazte responsable de tus acciones y de tus resultados, y evita poner excusas cuando las cosas no salgan conforme a lo planeado. Admite tus errores y úsalos como experiencias de aprendizaje para no caer en lo mismo otra vez. Asimismo, espera que tus empleados cumplan con las mismas expectativas, y apoya a quienes aceptan su responsabilidad en lugar de culpar a los demás.

 

7. Humildad

Reconoce las contribuciones de todos, y dales crédito por sus logros. Muestra gratitud con los colegas que trabajen duro y aprecia a tus clientes leales. Mantente abierto a aprender de los demás, incluso aunque seas ejemplo a seguir para muchos. Y, aunque te tomes tu trabajo muy en serio, conserva un buen sentido del humor y aprende a reírte de ti mismo.

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Las 10 tendencias éticas empresariales

Cada vez hay más la necesidad de desarrollar una ética basada en la tecnología y sus directrices de cumplimiento, especialmente en relación con la seguridad en el uso de información, para lo cual se manejan estas tendencias:

  • 1.- La lucha por equilibrar los intereses de la empresa en pos de los resultados finales, sin prejuicio de ningún tipo, así como velar en todos los aspectos del ciclo de vida laboral de cualquier colaborador.
  • 2.- Las organizaciones aceptan, reconocen y miden el impacto del retorno de la inversión (ROI); así como manejar más los índices de satisfacción y productividad de la cultura en el lugar de trabajo.
  • 3.- Las organizaciones operan cada vez más en entornos multinacionales, culturales e intergeneracionales en el que tendrán que adaptarse en el manejo de las tensiones entre una plantilla formada por las perspectivas únicas de ética, sin dejar de ser compatible con las leyes, regulaciones y costumbres.
  • 4.- Dados los avances en la tecnología, las organizaciones cada vez tienen la necesidad de desarrollar una ética basada en la tecnología y las directrices de cumplimiento, bajo la seguridad cibernética.
  • 5.- Las organizaciones con más frecuencia hacen frente a los requisitos legales contradictorios (por ejemplo, armas, drogas, matrimonio), creando problemas éticos en su intento de reconciliar las leyes y las normas culturales en conflicto con la cultura organizacional.
  • 6.- Las decisiones éticas de las organizaciones están cada vez más relacionadas con el acceso a las fronteras, la privacidad y el uso apropiado de información de las redes sociales para los empleados, tanto dentro como fuera del trabajo, así como las cuestiones éticas que rodean el propio uso de las redes sociales de la organización.
  • 7.- Las organizaciones cada vez confían en la contratación de supervisores que poseen competencias éticas para abordar adecuadamente cuestiones para tener normas legales claras, como en el acoso laboral, comportamientos inadecuados del lugar de trabajo, peticiones fuera de las normas éticas.
  • 8.- Las organizaciones tiene mayor inclinación  de cómo responder adecuadamente a las acusaciones legales, quejas y reclamos éticos represalias a través de una aplicación en la intensificación del gobierno, ejemplo: el cumplimiento corporativo, las políticas y los procesos de ejecución, mantenimiento de registros adecuados y eficaces investigaciones internas.
  • 9.- Los empleadores buscan implementar “procesos creativos estratégicos” de reclutamiento, selección y contratación que aseguren que sean compatibles y respetuosas de la privacidad personal de los candidato y realicen el trabajo de pre-alquiler sin compensación.
  • 10.- Dilemas éticos de exigencia para los empleadores como para los empleados, que requieren para desarrollar un conocimiento más profundo de soluciones para hacer frente a diversas situaciones que se presentan.
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¿Cuánto importa la ética corporativa en el ambiente profesional moderno?

La ética y la responsabilidad social corporativa de una empresa importan más hoy que hace algunas décadas. Los trabajadores ponen más énfasis en los valores de sus empleadores y tienen acceso a más información que nunca.

Más que nunca, el éxito de una empresa depende del talento que pueda atraer, pero atraer al mejor talento es más que solo ofrecer el mejor salario, o incluso los mejores beneficios. Las empresas pueden tener una oferta lucrativa para un posible candidato y una cultura en la que se sentirán como en casa, pero ¿cómo la ética corporativa se compara con la de su competencia?

Puede que esta no parezca la pregunta más importante cuando intenta contratar a alguien para un puesto, especialmente uno que podría no verse directamente afectado por las acciones de su organización, pero el lugar de trabajo moderno está cambiando, al igual que los valores de los profesionales, y si desea mantenerse al día, necesita saber cuán significativos son esos valores éticos.

¿Qué califica como “ética”?

¿Qué quiero decir con “ética”? Esta es una categoría amplia y de naturaleza subjetiva, pero en general, me refiero a estas áreas:

Fraude y manipulación. Esto debería ser obvio, pero las empresas éticas no se involucran en prácticas financieras sospechosas o manipuladoras, como el fraude, el soborno o el uso de información privilegiada. El problema aquí es que las acciones individuales a menudo se asocian con la empresa como un todo, por lo que cualquier persona dentro de su empresa que se comporte de una manera no ética podría comprometer la reputación de su organización. Establecer políticas estrictas de cero tolerancia y tomar medidas disciplinarias adecuadas puede mitigar estos efectos.

Sostenibilidad. La sostenibilidad se refiere a las prácticas que pueden continuar indefinidamente, generalmente con respecto al medio ambiente. Elegir formas renovables de energía, como la solar y la eólica, y disminuir los contaminantes son ejemplos de esto. Sin embargo, la sostenibilidad también puede referirse al uso o consumo de otros recursos naturales, como el agua.

Diversidad e inclusión. Los esfuerzos de diversidad e inclusión también se consideran prácticas comerciales responsables y éticas. Estos incluyen programas para contratar personas de entornos más diversos, que incluyen diferentes etnias, sexos y personas con capacidades diferentes.

Explotación. Las grandes empresas pueden obtener mayores ganancias explotando a las poblaciones locales, especialmente en los países en desarrollo, o explotando las lagunas fiscales en desventaja de las personas y las empresas que les rodean. Estas prácticas pueden dar a su empresa un beneficio a corto plazo, pero el público no las ve con buenos ojos y generalmente se las considera poco éticas.

Donaciones y contribuciones. Finalmente, las donaciones de una empresa y las contribuciones voluntarias a organizaciones benéficas, grupos locales y buenas causas también pueden considerarse una práctica ética y / o benevolente.

Entonces, ¿es más importante que una empresa preste atención y potencialmente invierta en estas áreas?

La Era de la Información

Hemos ingresado a una era más allá de lo industrial; estamos viviendo en la era de la información. Y no, esa no es solo una palabra de moda utilizada por los especialistas en marketing digital; está siendo estudiada y tratada como un gran avance en la historia de la humanidad.

El posible empleado de hoy tiene más información que nunca, y las empresas ahora son más transparentes de lo que nunca lo han sido.

La historia de una empresa, los mensajes públicos e incluso el personal actual son información públicamente disponible, y basta con una búsqueda en Google de un posible empleado para encontrarla. Por esa sola razón, la ética de la compañía es más importante de lo que ha sido en las últimas décadas; un escándalo o una violación de la ética se mantendrá por años, y por el contrario, cualquier esfuerzo realizado para realizar negocios éticamente será más evidente y públicamente reconocido.

El Factor Millennial

También es importante darse cuenta de que los millennials son la próxima generación de talentos que ingresan al mundo profesional, y ellos dictarán lo que es importante para las empresas. Según un estudio de la Universidad de Bentley, el 86 por ciento de los jóvenes de la generación del milenio considera que es una prioridad trabajar para un negocio que se conduce de manera ética y responsable. De hecho, la mayoría de los jóvenes de la generación del milenio estarían dispuestos a tomar un recorte salarial considerable para trabajar en un negocio así.

¿Qué significa eso para las prácticas éticas en su empresa? Significa que, si desea tener la oportunidad de reclutar talentos prometedores en su industria, debe comenzar a participar de una manera más responsable. De lo contrario, alejará al 86 por ciento de la mano de obra joven antes de que pueda hacer una oferta.

Aumento de la competencia

Otro factor a considerar aquí es la naturaleza compuesta de la competencia. A medida que más empresas comiencen a darse cuenta de la importancia de las prácticas responsables y éticas, más empresas invertirán en esos esfuerzos, lo que significa que cualquier empresa que no siga el ejemplo se verá peor en comparación.

Como solo una ilustración de este efecto, entre 2011 y 2015, el porcentaje de empresas incluidas en Fortune 500 que publicaron informes de sostenibilidad pasó del 20 por ciento al 81 por ciento.

Desarrollar una empresa de forma ética solo va a ser más importante a medida que los competidores invierten en sus respectivas iniciativas.

En conclusión

La ética y la responsabilidad social corporativa de una empresa importan más hoy que hace algunas décadas. Los trabajadores ponen más énfasis en los valores de sus empleadores y tienen acceso a más información que nunca.

Si desea que su empresa siga siendo competitiva en la búsqueda de los mejores candidatos, dedique tiempo a definir, perfeccionar y promover el comportamiento ético de su empresa.

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Aumenta la Ética Laboral del Talento Millennial con estas 4 ideas

Estos son cuatro mensajes de ética laboral para compartir con los millennials, quienes se acercan al trabajo de manera diferente a cualquier otra generación previa a ellos.

 

1. Aduéñate de tu ética laboral

Lo que hace que la ética de trabajo sea tan poderosa es que puedes tener el 100% de control sobre ella. Tú estableces tus propios parámetros y decides cuánto tiempo, concentración y motivación inyectas en tu trabajo. Una ética laboral pobre es un reflejo del individuo, y de nadie más.

 

2. Considera a tu empleador como tu cliente No. 1

Una fuerte ética corporativa debe definirse por las acciones que crean los mejores resultados para los clientes. ¿Cómo cambiaría tu ética laboral si consideraras a tu empleador (Gerente o compañeros de equipo) como tu cliente No. 1

Considera tu ética laboral como el producto que estás entregando. ¿El cliente estará contento con su compra? ¿Será un comprador repetitivo? ¿Recomendará tus servicios? ¿Te premiará por tus servicios (te promoverá)?

 

3. La tecnología debe complementar (no reemplazar) la ética empresarial

¿Ha cambiado el trabajo en el siglo XXI? ¡Puedes apostar a que así es!

Gracias a la tecnología y a Internet, las herramientas, las reglas y el ritmo de trabajo han cambiado para siempre. Pero el esfuerzo, la rigurosidad, el enfoque y el respeto que inyectamos en el trabajo nunca deberían cambiar. Todo lo que valga la pena, vale la pena hacerlo bien.

Aprovechar la tecnología para trabajar de manera más inteligente mediante la automatización y la racionalización a menudo requiere mucho trabajo inicial, pero a futuro te brindara más tiempo. Aprovechar el tiempo ahorrado para realizar nuevos esfuerzos o resolver problemas antiguos y complejos para tu organización o clientes demostrará una fuerte ética laboral.

 

4. Paciencia, Paciencia, Paciencia

La ética laboral es un músculo que toma tiempo en crecer y fortalecerse. Es un valor personal que toma tiempo para consolidarse en el alma. No trates de lograrlo de forma instantánea, es algo que se debe trabajar todos los días, porque es un reflejo de tu carácter e integridad y, en última instancia, de tu marca personal.

Comprométete a desarrollar una sólida ética laboral que resista a largo plazo, que sea exigente y constante durante toda tu carrera. Puedes estar contento, pero nunca satisfecho con la ética laboral que ofreces al mundo.

 

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Noticias

Frenar la corrupción empieza por cuestionar nuestra ética

Con las recientes noticias de funcionarios investigados como Emilio Lozoya, ex director de PEMEX y otros 18 ex funcionarios de la misma empresa, queda claro que los actos de corrupción siempre requieren de una figura de autoridad: un servidor público que utiliza su posición de autoridad para provecho económico o de otra índole.

Siempre se nos ha hecho creer que la corrupción es algo cultura. Sin embargo, estoy en desacuerdo. Son muchos los mexicanos que no compartimos las prácticas y costumbres ‘antivalores’ que se evidencian en un régimen gubernamental corrupto, que no es lo mismo que una cultura corrupta. Por definición, cultura es un conjunto de valores compartidos

El punto es que si no hubiera autoridad que aceptara sobornos, no habría empresas que sobornaran. Cuando nuestros políticos emiten frases como”, “quien no tranza no avanza”, las esperanzas de cambio, por supuesto, se destruyen, porque son las autoridades quienes justifican el soborno y otro tipo de prácticas poco éticas.

Un servidor público, como su nombre lo dice, está para servir a la población, cual sea el cargo que se ocupe (el presidente de la República no es una excepción). Su función es servir y. como cualquier colaborador, recibe un sueldo y prestaciones por hacerlo bien, sin esperar nada extra a cambio. Desafortunadamente, quienes llegan a estos puestos lo ven como ganarse la lotería.

Necesitamos levantar la voz, nadar contra la corriente y denunciar los actos de corrupción para que salgan a la luz. Como dice una frase coloquial: “hay de dos sopas: somos parte de la solución, o parte del problema”.