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Encuesta de ética y cultura organizacionalÉtica OrganizacionalHonestidadIntegri-line

Aprende cómo convertir a tus empleados en líderes éticos

Una cultura de trabajo saludable debe basar su estructura en una fuerte ética laboral, la cual debe ser igual para todos los niveles en la jerarquía organizacional. Este concepto de rectitud o moralidad puede y debe ser fomentado por la empresa de forma que se mantenga siempre en los más altos estándares.

Es una realidad que la competencia entre organizaciones ha aumentado, no solo en cuestión de precio, calidad y servicio, sino también de buenas prácticas, responsabilidad social y valores como la honestidad, la probidad y la honradez.

En una época donde las redes sociales son un factor importante en la publicidad organizacional, ser parte de un escándalo moral es, en definitiva, un desprestigio inmediato. Y, en ocasiones, una tendencia al fracaso por la inminente pérdida de clientes. Dejar de tener credibilidad pública ha llevado a varias organizaciones a la quiebra.

De igual forma, acciones como el robo hormiga, prácticas desleales, corrupción, bullying, abuso de confianza e irresponsabilidad son consideradas frecuentes dentro de las organizaciones promedio. ¿Cómo podemos evitarlo?

Incrementar comportamientos moral y legalmente adecuados en la organización

Algunas acciones positivas para reducir el problema:

  • Contar con un código de conducta profesional que rija a la organización, con sanciones justas en caso de incumplimiento. Este debe ser muy específico sobre lo que está o no permitido y/o prohibido.
  • Considerar valores éticos como parte del perfil de contratación y continuar con su desarrollo dentro de la empresa. La capacitación es sin duda una de las armas más poderosas, ya que al poner atención al individuo en su desarrollo personal estamos asegurando su correcto desarrollo profesional en la organización.
  • Tener procesos y procedimientos bien establecidos que eviten la corrupción o conflictos de intereses. En la medida en que se delimiten de mejor manera las actividades que se llevan a cabo, eliminamos posibilidades de que se hagan las cosas de forma incorrecta.

 

 

  • Crear un ambiente de trabajo en equipo. Cuando creamos conciencia sobre la afectación de nuestras acciones a los demás, tiende a cambiar el comportamiento del individuo. Si permeamos una actitud de ganar-ganar entre los diferentes niveles de la jerarquía, los miembros de la organización se motivan y mejoran su productividad.
  • Tener salarios justos y equitativos. Un trabajador bien pagado es un trabajador feliz que no piensa en sacar provecho de la organización. A una remuneración justa, la tendencia al conflicto disminuye. Y si la oportunidad de mejorar la recompensa salarial aumenta, la productividad se eleva y el empleado se esfuerza más.
  • Contar con auditorías y revisiones de procesos y procedimientos. No sirve solo tener un buen sistema, sino que este sistema debe ser revisado continuamente en busca de fallas. Un sistema de mejora continua permite a la organización eliminar malas prácticas e implementar mejoras constantes a los procesos y procedimientos.
  • Ser una empresa socialmente responsable. Al incorporarse a este tipo de programas se tiene que cumplir obligatoriamente con una serie de actividades y características profesionales específicas que fomentan la responsabilidad social y, por ende, la probidad personal.
  • Volver la ética en un estilo de vida. Si logramos implementar valores morales como un estilo de vida en lugar de una serie de pautas a seguir, estaremos creando una cultura positiva de crecimiento personal y profesional constante, con trabajadores felices y proactivos.

 

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No cabe duda que la responsabilidad profesional de una organización siempre va a recaer en los puestos más altos de la jerarquía. Si desde un principio los lineamientos organizacionales no están moralmente alineados, no podemos esperar que el resto de la organización se comporte de forma correcta.

Fomentar el profesionalismo es responsabilidad de todos y es una obligación de las organizaciones que sea vigilado su cumplimiento en los diversos niveles de la sociedad.

 

 

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