8 agosto, 2022

Mejora la comunicación interna organizacional entendiendo su papel principal

Las personas son el corazón de las empresas, y tanto es así, que son ellas, con su manera de entender y gestionar cada área de la organización quienes marcarán su rumbo”. * Así concibe la Asociación de Directivos de Comunicación, DIRCOM en su Manual la comunicación interna, una habilidad y un recurso esenciales para cualquier organización.

Razones para hacer de la comunicación nuestra bandera

Existen razones para hacer de la comunicación un compromiso diario y una verdadera bandera de toda organización. Aquí presentamos algunas de las motivaciones más relevantes:

  • Cada organización funciona como un sistema. A diferencia de la era industrial, con su esquema básico de producción donde los bienes son ofertados a compradores ansiosos, la empresa de hoy necesita informar. Desde esta percepción, se concibe a la organización como un complejo sistema de relaciones en el que importa mucho saber comunicar.
  • El líder propone y modela la comunicación. Ya seas el mentor o el artífice de una empresa familiar, el gerente de un holding financiero, el promotor de una empresa emergente, ONG o el CEO de una prestigiosa multinacional, eres cabeza de la organización y, por ende, su primer comunicador.
  • La comunicación entre áreas internas debe ser fluida y constante. Es vital hacer que exista una comunicación fluida y permanente entre las distintas áreas internas. Un líder que sabe comunicar está convencido que el buen manejo informativo y de relaciones internas hará la diferencia.
  • La salud de la empresa reside en una buena comunicación. La buena comunicación al interior de cada empresa determina su salud y, por ende, su vida. Si en cuestión de días u horas un error puede dar al traste con una empresa bursátil, el manejo inapropiado de la reputación puede conducir al colapso y muerte de nuestra organización.
  • La buena reputación es el principal valor. El salto de la economía de la producción, propio de la era industrial, a la economía de la información de nuestro tiempo revaloriza el potencial comunicativo interno y externo de la empresa. “La información es poder” dice El Leviatán. La frase atribuida a Hobbes indica que desde tiempos inmemoriales la identidad y en particular, la reputación está en saber comunicarse consigo y con el entorno.
  • Desde el más grande al más chico comunica. Muchos líderes suelen dejar estos asuntos en manos de equipos expertos en comunicación e imagen. Y está bien que lo hagan. Pero ten en cuenta que todos en la estructura, desde el más grande al más chico, comunican con cada acción que realizan.
  • Tener presentes los principios y valores. Una empresa es lo que expresan sus principios y valores: “Las cosas no solo “son” sino que también “significan” para el ser humano”, afirma Fredy Kofman, PhD en Economía de la U. de Berkeley. Cada integrante asumirá y comunicará como suyos estos principios y valores.
  • El entorno tecnológico demanda corresponsabilidad. En los ambientes globalizados impulsados por el uso de tecnologías aplicadas a la información, cada organización funciona como un sistema complejo. La comunicación abarca desde el marketing a la producción; el responsable del manejo de la imagen y el coordinador del talento humano: los guardianes de la reputación y los responsables de la calidad: todos unidos por un fin compartido.
  • Superar los mitos sobre la organización. Uno de los mitos más comunes es asumir que por el solo hecho de existir la organización funcionará y se comunicará por sí sola. ¡Grave error! Como cualquier organismo vivo, su armonía, estabilidad y equilibrio dependerá de la calidad de su interacción interna y su relación entorno.

Estos son algunos aspectos a considerar para hacer de nuestra empresa o institución una organización que comunica. Tengamos presente que el funcionamiento óptimo depende del nivel y la calidad de sus vínculos internos y externos. La clave es saber comunicar.

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