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Importancia de la participación laboral para prevenir la corrupción

El fenómeno de la corrupción es un mal que, por desgracia, aqueja a prácticamente todas las sociedades. El daño que causa es enorme, pues más allá del factor económico, debilita la estructura social y evita que se obtengan los resultados previstos. Las sociedades corruptas ralentizan su desarrollo y deben pagar las consecuencias de ir quedando atrás.

 

¿Cómo evitar la corrupción involucrando al personal?

Existen varios frentes desde los cuales tu organización puede atacar la corrupción cuando esta es detectada. Hacer que la lucha contra este fenómeno social se convierta en un objetivo común es el mejor camino que tu organización puede tomar para erradicarlo.

Desafortunadamente, las medidas punitivas siguen siendo necesarias para evitar la corrupción. Sin embargo, son efectivas hasta cierto punto, pues dependen, en primer lugar, de la capacidad que tengan los sistemas para detectar actos corruptos. Por este motivo, tu empresa debe fomentar una cultura organizacional honesta. ¿Cómo prevenir la corrupción?

 

A. La cultura de la organización

Como ya te mencionamos, la corrupción debe ser combatida desde diferentes ángulos, sin embargo, la medida más efectiva para evitarla siempre será la educación. Es a través de la enseñanza como se puede generar consciencia y evitar la comisión de actos corruptos. Mediante la educación, las personas son capaces de vislumbrar los verdaderos alcances de la corrupción y las tremendas consecuencias negativas que trae consigo. Es la única forma en que las personas podemos entender más allá del beneficio inmediato que podemos obtener; como es que la corrupción acaba por consumirnos.

Una de las formas más eficaces para lograr el involucramiento de todos los colaboradores en el cuidado de la honestidad de la organización es elaborar un plan de orientación específico. Tu plan debe sensibilizar y provocar el rechazo por convencimiento de cualquier práctica corrupta.

Además, en paralelo, tu empresa debería seguir tomando al menos algunas medidas para no desalentar el esfuerzo grupal y asegurar la erradicación de la corrupción laboral.

 

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B. Separar las manzanas podridas

Cuando los colaboradores son descubiertos en actos corruptos, evidentemente se deben separar de la organización de forma que todos puedan entender las causas. La medida tiene tres finalidades. La primera, obviamente, es evitar que una persona continúe dañando a la empresa. La segunda es lanzar un mensaje de advertencia para el resto de los colaboradores que pudieran tener la tentación o, tal vez, se encuentren ya en una situación similar. La tercera, y quizás más importante, es asegurar a los trabajadores que los actos de corrupción no quedan impunes. Nada desalienta más la colaboración que la falta de castigo de las malas acciones ante la mirada de todo el equipo.

 

C. Sistema anónimo de denuncia

Para mantener la cohesión del personal en tu empresa, es muy importante que dispongas de mecanismos a través de los cuales los trabajadores puedan denunciar los actos de corrupción sin que exista la posibilidad de que sufran represalias. Es inevitable que al conocerse al delator, se concentre sobre este la atención general y se descomponga el ambiente laboral, lo cual inhibe la intención de denuncia. Es una de las formas más seguras de promover la participación de todos los colaboradores.

Las empresas que con mayor eficacia combaten la corrupción son aquellas que han generado una cultura interna en torno a este mal y han adoptado la firme decisión de exterminarla, sin importar lo difícil que esta tarea pueda ser. Se trata de empresas valientes que comprenden que las posibles pérdidas inmediatas no son nada comparadas con el tremendo daño que, de no corregirse, sufrirán tanto ellas mismas como las sociedades en las que influyen y de las que dependen.

La corrupción genera daños irreparables. Las empresas no pueden permitirse convivir con ella. ¡Implanta programas de ética y honestidad!

 

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