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Encuesta de ética y cultura organizacionalÉtica OrganizacionalHonestidadIntegri-lineNoticiasSin categoría

La importancia de la honestidad en el trabajo

Imagínate que hace diez minutos le dijiste a tu superior que el trabajo estaba terminado, aunque aún le faltaban algunos detalles (o incluso tal vez todavía estabas imaginando cómo resolver algún problema). Mentiste pensando en que habría un plazo disponible hasta tanto tu superior lo necesitara.

Pero la verdad es que él te lo pidió porque el dueño de la empresa pasaría en unos momentos a hacer una supervisión y quiere estar seguro de que todo estará en orden. En este momento estás imaginando las consecuencias catastróficas que tendrá para ti la “mentirita piadosa” que le acabas de decir a tu jefe. Seguramente quedarás expuesto y avergonzado.

Y este es solo un pequeño ejemplo de lo que sucede cuando nos acostumbramos a manejarnos fuera de la verdad en todas las áreas de nuestra vida. Sin embargo, en el ambiente laboral, la mentira toma una importancia que muchas veces no dimensionamos.

Ya sea que tu trabajo sea manual o intelectual, que te desempeñes en el nivel más sencillo de la empresa o en los niveles directivos, tu actitud de respeto frente a tu propio trabajo y hacia los demás hará una diferencia significativa en el ambiente laboral.

La honestidad y sus beneficios

Ser honesto en el trabajo significa comportarse dentro de la verdad, la lealtad, las normas éticas y una conducta moral, con respeto a los valores empresariales y al secreto profesional que se te confía al darte a conocer los procedimientos de la empresa.

Ser honesto en una organización laboral va a generar siempre un ambiente de:

Confianza

Cuando todos nos conducimos de acuerdo con la verdad, entre nosotros se genera confianza en muchos sentidos: en el cumplimiento, en las relaciones con los compañeros de trabajo, con los superiores e, incluso, se genera confianza de los clientes hacia la propia empresa.

Certeza

La seguridad de que tendremos lo que se nos prometió en el tiempo que lo requerimos, y que nuestros superiores o clientes también podrán esperar a tiempo sus productos o servicios.

Fluidez en las actividades

Decir la verdad ayuda también a que el trabajo sea más fluido. Se aumenta la productividad al estar enfocados en la tarea y al no perder tiempo en aclarar asuntos por falta de transparencia.

Evita conflictos

Como bien dice el refrán “La verdad aunque severa es amiga verdadera”. Esto quiere decir que aunque muchas veces resulta difícil enfrentar los propios errores, a la larga es más fácil resolver problemas pequeños que la gran bola de nieve que se va formando cuando tratamos de ocultar algo en el tiempo.

Levanta el ánimo

Cuando existe confianza, certeza, claridad y un ambiente de trabajo donde todo fluye en automático, tenemos una mejor actitud, nos sentimos animados y eso se contagia.

Te califica mejor para aplicar en nuevos empleos

No hay una mejor carta de presentación que la honestidad. Es mejor distinguirse por manejarse con fidelidad hacia la empresa, con lealtad y con la verdad que lamentarnos por no ser capaces de recibir una buena recomendación de su parte.

En conclusión, una persona con honestidad en el trabajo se caracteriza por realizar éticamente las actividades para las que fue contratado, utilizar el horario y los recursos que se le facilitan para cuestiones exclusivamente laborales, guardar sigilo en la información que le es confiada por la empresa, conocer si existe algún código de ética, apegarse a los valores, ser leal y reconocer sus propios errores cuando los cometa.

De esta forma, aplicando un valor tan simple como la honestidad, estarás colaborando con un mejor desempeño de tu empresa y mejorando el ambiente laboral. Recuerda siempre que ser eficientes es una gran virtud, pero nada supera a la lealtad y la transparencia.

 

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