20 julio, 2021

Comunicación interna vs externa en una empresa

Una empresa, ya sea pequeña, mediana o grande, requiere de unos canales de interacción entre sus integrantes para garantizar excelentes condiciones laborales. Por ello existen tipos de comunicación que conectan de un modo particular a los individuos que conforman una empresa. En esta ocasión, hablaremos sobre las modalidades internas y externas, sus características y los momentos en que son oportunas.

Comunicación interna 

Tal como su nombre lo sugiere, es una estrategia cuyo foco de atención se centra en propiciar la relación entre los miembros de una empresa. Todos los empleados, desde los altos mandos hasta los auxiliares, son parte de un tejido humano que llamamos equipo de trabajo. Por ende, las necesidades de esta clase de comunicación van encaminadas a desarrollar al máximo las capacidades de dicho equipo. Identifiquemos algunas:

  1. Integrar a los empleados con actividades de formación.
  2. Generar un ambiente incluyente.
  3. Producir materiales audiovisuales que den a conocer las novedades de la empresa.
  4. Formar una identidad a nivel empresarial.
  5. Establecer una cercanía de los trabajadores con los demás compañeros.

Estos aspectos contribuyen a una solidificación de los lazos en el campo laboral. Entre más asertividad se produzca en la comunicación interna, se obtendrán mayores resultados. Ciertamente este proceso interno es indispensable para la continuidad de una empresa, sin embargo, puede cobrar incluso más relevancia a la hora de presenciar los siguientes casos:

  • La posesión de un cargo alto, por ejemplo una gerencia o la presidencia. ​
  • El inicio de nuevos proyectos.
  • La inauguración de un departamento.
  • Una baja en los índices de bienestar.
  • Poca efectividad en el trabajo en equipo.

¿Qué tan conformes están los empleados?, ¿qué percepción tienen de la empresa?, ¿cómo conciben la relación entre auxiliares y gerentes? Estas preguntas son una guía para comprender el modo en que actúa la modalidad comunicativa interna dentro del panorama de una empresa.

Pero si la versión interna se ocupa de la conformidad, percepciones y relaciones de los empleados, entonces la externa asume otro tipo de población.

Comunicación externa

Las personas que se ven involucradas en la modalidad interna son fáciles de agrupar, puesto que se trata de los que posean un contrato directo con la empresa. Sin embargo, en la comunicación externa la línea es más amplia. En pocas palabras, ahora la preocupación va dirigida a todo al que pueda interesarle los productos o servicios de la empresa:

  • Clientes, quienes consumirán lo que produzca la organización.
  • Proveedores, es decir, los encargados de facilitar los materiales que requiera la empresa.
  • Accionistas que puedan inyectar recursos económicos.
  • Entidades supervisoras de la legalidad, salubridad o demás estándares que deban cumplir las organizaciones.

El objetivo principal de esta clase de comunicación reside en la imagen que tanto clientes como proveedores, accionistas y supervisores tengan de la empresa. De esta forma, se invierte mucho esfuerzo en pulir y proyectar adecuadamente dicha imagen. Aunque no es el único aspecto que abarca la comunicación externa, pues también:

  1. Promueve la interacción entre los clientes y la corporación.
  2. Intenta que la empresa forme parte de ferias y eventos a gran escala.
  3. Estudia los medios más efectivos para consolidar su imagen.

Es el impulso que precisa una empresa que recién comienza o padezca dificultades a la hora de insertarse en el mercado. Además, claro está, de que representa la base para la búsqueda de proveedores y accionistas, que representan una valiosa ayuda para toda entidad corporativa que está en crecimiento.

Sabemos que la comunicación siempre ha sido clave en la historia de la humanidad. Las empresas tampoco son desconocedoras de su utilidad, así que efectuar relaciones interna y externamente por medio de la comunicación es un paso firme hacia cualquier meta.

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