¿El acoso sexual es sinónimo de mobbing?

 

A  través de los años el acoso sexual ha sido un tema de mucha controversia por ser un fenómeno social de múltiples y diferentes dimensiones; el cual ha sido denunciado por distintas organizaciones e instituciones. Esta patología ha sido objeto de diversas investigaciones; constatando  la existencia, extensión y gravedad de éste fenómeno a nivel social.

Hoy en día esta afección puede considerarse como un problema multidimensional ya que tanto hombres como mujeres pueden sufrir de esta situación, sin importar  la raza, religión o posición económica. No obstante, ciertas investigaciones han demostrado que son más las mujeres que llegan a padecer este problema que los propios hombres, revelando que en México son  25,000 damas al año, mientras que a nivel mundial son 12 millones.

 

¿A qué le podemos llamar acoso sexual?

Pero  realmente  ¿A qué le podemos llamar acoso sexual? La Ley Federal del Trabajo llegó a definir esta situación en el artículo 3Bis como “una forma de violencia que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio abusivo del poder que conlleva a un estado de indefinición y de riesgo para la víctima”. Por otro lado, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) calificó este hostigamiento como el “Comportamiento en función del sexo, de carácter desagradable y ofensivo para la persona que lo sufre. Para que se trate de acoso sexual es necesaria la confluencia de ambos aspectos negativos: no deseado y ofensivo”.

La Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia resaltó que el hostigamiento y el acoso son dos cosas distintas, ya que  el primero se basa  en una relación de subordinación laboral basado en conductas verbales, físicas o ambas; mientras que el segundo no es necesario que exista la subordinación.

 

La visión de los expertos

Así mismo Claudia Flores, abogada de la Universidad Nacional Autónoma de México y especialista en Derecho Laboral,  argumentó que todo lo que inicia como “mobbing”  (fenómeno que se da en el lugar de trabajo, en el que un individuo o varios ejercen violencia psicológica de manera sistemática y repetida sobre otro individuo o individuos, durante un periodo de tiempo prolongado) puede llegar a convertirse en un acoso sexual con mayores repercusiones (enfermedades físicas y mentales producidas por el estrés, incluso suicidio).

El acosador suele ser hábil en disfrazar una insinuación con amenazas o promesas, lo que va en detrimento de la persona

Para Ricardo Rojas, socio de la firma de abogados De La Vega; contar  con un reglamento interno puede prevenir el acoso sexual, ya que ahí se puede especificar qué hacer ante esta problemática desde su detección hasta su solución.  Así mismo, exaltó que en caso de que la empresa no tome las medidas pertinentes ante esta situación, es necesario que la víctima se asesore con un abogado  para levantar  una demanda ante las autoridades. Por añadidura, Claudia Flores afirmó que para que estas demandas tengan una mayor credibilidad y sustento es necesario que la víctima recabe evidencias suficientes  como testigos, videos, correos electrónicos, fotos, etc.

Una persona acosada pierde enfoque en su trabajo y confianza en sí y el entorno, lo que dificulta o frena su adecuado desempeño

Las consecuencias que llegan a tener los acosadores en México, en materia legal, es dar una indemnización a la víctima equivalente a tres meses de salario, más 20 días de salario por cada año de servicios prestados. A ello hay que sumar el pago de prima de antigüedad, aun agregando el despido  en la organización, advierte Ricardo Rojas.

Para la empresa que hace caso omiso a estas denuncias puede recibir multas hasta por 5,000 salarios mínimos, o incluso, la clausura del lugar, puntualiza el especialista en legislación laboral.

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